Mostrando entradas con la etiqueta reflexión. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta reflexión. Mostrar todas las entradas

domingo, 27 de julio de 2008

EL PRECIO DEL EXITO

Muchas personas se preguntan por qué muchos individuos triunfan en la vida y por qué otros se quedan estancados o inclusive fracasan.
La diferencia, obviamente, no radica en la capacidad mental, puesto que muchas personas altamente inteligentes fracasan mientras que otras de mediana inteligencia logran grandes éxitos.
La respuesta es que algunas personas triunfan porque gustosamente pagan el precio del éxito, mientras otras, aunque aparentemente son dinámicas y tienen ambiciones, en realidad no están dispuestas a hacer el mismo esfuerzo.
Cuál es el precio?:
Concentrar todos los esfuerzos en la resolución del problema que se pretende resolver, analizar el problema desde todos los ángulos y desarrollar planes eficaces.
Tener gran determinación para conquistar lo que se pretende lograr, no sólo en situaciones favorables sino también bajo condiciones adversas. Piense que para lograr algo valioso primeramente debe vencer todos los obstáculos que se presenten .
Rehusar creer que existen circunstancias lo suficientemente adversas para hacerle desistir de sus propósitos o para creer que le harán fracasar en sus esfuerzos para lograr el éxito.
Difícil? por supuesto que si! Tal es el porqué tantas personas ni siquiera intentan lograr el éxito. En su lugar se conforman con la mediocridad, y continúan su rumbo por senderos que no les conducen a ninguna parte. Nunca se ha conseguido nada valioso sin esfuerzos constantes, sin vencer contratiempos y sin arduo trabajo.
Ese es el precio que debe usted pagar para lograr el éxito. Por consiguiente, todos debemos preguntarnos: estoy dispuesto a soportar la carga de éste esfuerzo a cambio de las comodidades, de las recompensas y de la gloria que acompaña al éxito? o debo optar por llevar una vida mediocre? Estoy dispuesto a pagar el precio del éxito?
No lo deje para mañana, comience hoy mismo a pagar el precio de su éxito.

lunes, 21 de julio de 2008

SE TRIUNFADOR

El triunfo no es una meta, sino el estado de aquel que busca hacer algo mejor cada día de su vida porque se encuentra insatisfecho; del que crea y a la vez emprende, del que no se queda inmóvil al borde del camino viendo pasar su vida como si fuera la de otro; del que ve en cada momento una oportunidad para aumentar la intensidad de su deseo de crecer y de darse a los demás.
Perdemos más tiempo justificándonos para no hacer algo que el que nos tomaría realmente poner manos a la obra. Frecuentemente decimos "no tengo tiempo", "ése no es mi problema"
"no fue mi culpa" y llegamos a convencernos de que ésa es la realidad, y así acallamos nuestra conciencia y permanecemos tranquilos ante lo que no podemos lograr.
Explicamos el fracaso con infinidad de excusas.
El triunfo no requiere explicación; una persona triunfadora siempre ve una respuesta para cualquier problema y el necio siempre ve un problema como toda respuesta.
La voluntad se forja como el acero: a altas temperaturas, es decir: si cada día acumulamos más calor, siendo mejores que ayer, llegaremos a tener voluntad de acero...
No existen los fracasos ni los errores, porque los fracasos sumados uno a uno forman la "superación personal".
Reconocer que es propia la culpa es un paso para encontrar la forma de no volver a equivocarnos; así sabremos dónde estuvo el error sin engañarnos pensando tranquilamente que el error o la culpa fue de los demás.
Y así, reconociendo dónde estuvo el error, buscaremos el camino para enmendarlo!
Por Ma. teresa Contreras.